Una misma cuadra de Montevideo puede tener un edificio art déco, una fachada art nouveau, una torre racionalista y hormigón brutalista, todo junto y sin transición. La ciudad además acompaña: los permisos de vía pública se resuelven en días. Y el Aeropuerto Internacional de Carrasco —reconocido entre los más lindos del mundo— es film friendly.