Bar tradicional de barrio con ambiente auténtico y rústico, caracterizado por su barra de azulejos blancos y amplia cristalera con marcos metálicos negros. El espacio presenta mesas de madera, pisos de cemento alisado y una decoración vintage con carteles publicitarios de whisky y cerveza. La iluminación natural abundante ingresa por los grandes ventanales, creando una atmósfera cálida y nostálgica ideal para producciones que requieran autenticidad urbana.
